Es inadmisible que en México se desperdicien más de 20 millones de toneladas de alimentos al año”, expresó la también presidenta de la a Comisión para el Seguimiento a la Implementación de la Agenda 2030.
Ciudad de México, 17 de marzo de 2026.Con la finalidad de impulsar la emisión del Reglamento de la Ley General de Alimentación Adecuada y Sostenible, la senadora Amalia García Medina encabezó este martes en el Senado de la República un foro en donde participantes de distintos sectores explicaron los beneficios económicos, sociales y ambientales de prevenir el desperdicio de alimentos y garantizar su acceso a toda la población mexicana.
En el evento denominado “De la ley al impacto. Activando el derecho a la alimentación adecuada y sostenible”, la también presidenta de la a Comisión para el Seguimiento a la Implementación de la Agenda 2030 refirió que aproximadamente un tercio de los alimentos que se producen en México se desperdician.
Al mismo tiempo, se estima que alrededor de 28 millones de mexicanas y mexicanos viven en la inseguridad alimentaria.
“Es inadmisible que en México, de acuerdo con los estudios recientes que se han realizado, se desperdicien más de 20 millones de toneladas de alimentos al año”, expresó.
“Y no es un asunto de alguna entidad, alguna institución, sino de todas y de todos. El reto y la obligación es que esos 20 millones de toneladas de alimentos que se desperdician sean aprovechados. Porque ahí está ese alimento, debe ser aprovechado”.
Refirió que el Objetivo de Desarrollo Sostenible número dos de la Agenda 2030 de la ONU es precisamente lograr Hambre Cero, lo cual se puede alcanzar si México replica las buenas prácticas que otros países como Francia, España y Chile han implementado.
“No hay razón ninguna para que no podamos avanzar y garantizar que no haya desperdicio de alimentos y garantizar que cumplamos con el objetivo de Hambre Cero. Ninguna razón. Podemos y debemos hacerlo. Somos los seres humanos y quienes tenemos una responsabilidad, los podemos tomar esas decisiones.
Allegra Baiocchi, coordinadora residente designada de la ONU en México, dijo que la organización puede ayudar a México en la generación de evidencias y conocimiento técnico, intercambio de experiencias, el diseño y la implementación de políticas públicas y facilitar alianzas entre actores.
“Nuestro objetivo siempre va a ser apoyar soluciones que se traduzcan en mejoras tangibles para todas las personas en toda su diversidad”, comentó.
Héctor Ochoa, director general del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de la Agenda 2030, refirió que la Ley General de Alimentación Adecuada y Sostenible reconoce la necesidad de transformar los sistemas alimentarios para garantizar alimentos nutritivos al mismo tiempo que promueve prácticas productivas que respeten la riqueza biocultural de nuestro país.
“Producir, distribuir y consumir alimentos debe pensarse como parte de un nuevo sistema que integre perspectiva de género, participación de las juventudes y atención a las comunidades que han enfrentado mayores condiciones de vulnerabilidad”, comentó.
Enrique Provencio Durazo, coordinador del Programa Universitario de Estudios del Desarrollo de la UNAM, compartió que más de 7.6 millones de hogares en México siguen experimentando inseguridad alimentaria moderada y severa, por lo que confió que este foro contribuya a tener aportes para una estrategia que permita lograr el cumplimiento del derecho a la alimentación.
A su vez, Mariana Jiménez Cárdenas, directora general de la Red de Banco de Alimentos MX, explicó que algunas soluciones estratégicas para el desperdicio de alimentos son mejorar la cadena de suministro con tecnología y planeación, así como la redistribución de los excedentes alimentarios a bancos de alimentos.
“En México no necesitamos producir más alimentos, necesitamos un consumo y una distribución adecuada de lo que ya estamos produciendo”, subrayó.
En este encuentro alrededor de una decena de participantes expusieron la urgencia de contar con el citado reglamento, así como las soluciones que ya funcionan en la actualidad en distintas zonas del país gracias a las alianzas entre los distintos sectores de la sociedad.
