● 6 de cada 10 hogares en la CDMX tienen animales de compañía, lo que ha incrementado la demanda de paseadores de perros.
● Actualmente, cualquiera puede ofrecer este servicio sin certificaciones ni regulación, poniendo en riesgo a los animales, paseadores y transeúntes.
● La iniciativa propone que las Alcaldías puedan expedir un Bando Reglamentario para establecer normas claras y fortalecer la seguridad en esta actividad.
La Diputada Laura Álvarez Soto, del Grupo Parlamentario del PAN en el Congreso de la Ciudad de México, presentó una iniciativa para regular la actividad de los paseadores de perros en la vía pública.
“Los animales de compañía han aumentado su presencia y su relevancia en nuestra ciudad. Hoy, 6 de cada 10 hogares en la CDMX tienen al menos una mascota, y la actividad de los paseadores se ha convertido en un servicio indispensable para muchas familias. Sin embargo, esta labor aún se encuentra en un vacío legal que deja expuestos a los animales, a sus dueños y a terceros”, señaló la Diputada.
Si bien la Ley de Protección y Bienestar de los Animales de la CDMX contempla el registro de los paseadores ante la Agencia de Atención Animal, esto no es suficiente, y se han presentado situaciones de maltrato a los animales y de peligro para miembros de la comunidad.
En este sentido, la Diputada Álvarez Soto mencionó un reciente caso en el que existió “un enfrentamiento entre un hombre paseador de perros con un vecino de Álvaro Obregón, después de que varios vecinos le pidieron al paseador que dejara de lastimar y golpear con cadenas en el hocico a las mascotas durante sus caminatas.”
Además, “La Secretaría de Medio Ambiente puntualiza que al menos un perro genera en promedio 600 gramos de materia fecal, y si estos residuos no se tratan correctamente pueden ocasionar diversos problemas a la salud.” destacó la legisladora.
Para atender esta problemática, la iniciativa plantea una reforma a la Ley Orgánica de Alcaldías de la CDMX para que éstas puedan regular esta actividad con base en su contexto territorial y sus necesidades específicas, dando libertad para decidir los lineamientos que deben seguirse en las alcaldías para regular número de perros, experiencia necesaria para proveer el servicio, campañas de concientización adicionales, etc.
“Regular esta actividad no busca restringirla, sino fortalecerla con garantías de seguridad para los animales, los paseadores y la comunidad en general.”, concluyó la Diputada.