• A través de un Punto de Acuerdo dirigido a la PAOT y las 16 alcaldías, se les pide que fortalezcan campañas informativas al respecto
04.07.26. Debido a que todavía hay personas que mantienen amarrados a sus perros permanentemente o los dejan en las azoteas expuestos a los rayos del sol y la lluvia, la diputada Claudia Neli Morales Cervantes propuso que la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT) y las 16 alcaldías fortalezcan campañas de difusión sobre las sanciones a que serían acreedores quienes comentan esos actos de maltrato.
El Punto de Acuerdo de la legisladora del PVEM, así como de todos los integrantes de ese grupo parlamentario, fue dado a conocer por la Mesa Directiva del Congreso de la Ciudad de México en la Sesión Ordinaria del pasado 21 de mayo. Además, turnado a las Comisiones Unidas de Bienestar Animal y la de Alcaldías y Límites Territoriales, para su análisis y dictamen.
El documento señala que dichas campañas también deben resaltar que si un ser sintiente no se encuentra en condiciones adecuadas, los dueños pueden ser sancionados en términos de la Ley de Protección y Bienestar de los Animales y el Código Penal capitalinos.
Precisa que el objetivo es que la gente conozca las obligaciones legales que significa tener un animal de compañía y que, en caso de cometer conductas de maltrato o crueldad contra los seres sintientes, serían acreedores a multas económicas, arrestos domiciliarios e incluso sanciones penales.
El Punto de Acuerdo indica que mantener animales amarrados durante muchas horas o confinados en azoteas sufren daños en su salud física y mental, ya que están expuestos a condiciones climáticas extremas, aislamiento y estrés prolongado. Añade que el encadenamiento permanente de perros a un lugar fijo, también conocido como “dog tethering”, genera ansiedad, agresividad, frustración y sufrimiento crónico en los canes.
Asimismo, que en zonas urbanas el concreto y asfalto pueden alcanzar temperaturas mayores a 60 grados centígrados, lo que provoca a los perros quemaduras severas, ampollas, descamación, estrés térmico, deshidratación y, en casos extremos, falla orgánica múltiple.
El texto de la pevemista destaca que la exposición al calor puede comprometer funciones esenciales del organismo canino y evolucionar rápidamente hacia una hipertermia severa y colapso multisistémico, si no se actúa a tiempo.
Por ello, enfatiza la importancia de fortalecer las campañas de información y concientización dirigidas a la ciudadanía, a fin de erradicar prácticas que han sido normalizadas socialmente y que constituyen actos de maltrato animal.
