Ciudad de México, a 29 de enero de 2026. Morena profanó al Congreso, con un “teatro cabaret” actuado bajo la influencia de drogas y alcohol, ¡mientras aluden a la 4T!
Esto exhibe con claridad los vicios del partido en el poder: un partido podrido, que degrada las instituciones, desprecia la democracia y utiliza los espacios públicos como escenografía de propaganda.
Lo de Morena en el Congreso no fue un evento cultural: fue una profanación institucional. Usaron el recinto que representa a la ciudadanía para su propaganda política, su narrativa y su culto al poder sin escrúpulos.
Así actúa un partido que se cree dueño del país, que confunde gobierno con régimen y que cree que las instituciones son de su propiedad.
Morena convirtió al poder legislativo un teatro de cabaret, cruzó una línea: degradó la política, humilló a las instituciones y convirtió al poder legislativo en un insulto a la ciudadanía.
Esto no es transformación: es degeneración democrática.
Como coordinadora del Grupo Parlamentario del PRI, me parece lamentable e inaceptable que Morena, su coordinadora y la secretaria de Cultura de la Ciudad de México en innumerables ocasiones le cierren las puertas a la ciudadanía, a las víctimas y a la oposición en el Congreso, pero si permitan este lamentable espectáculo
