Diputada Miriam Saldaña Vicecoordinadora del PT propone incluir nuevos tipos de contaminación en la Ley de Cultura Cívica de la Ciudad de México.

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La legisladora Petista indico en la sesión del día 10 de marzo en tribuna ante el Congreso de la Ciudad de México que la Ley de Cultura Cívica de la Ciudad de México constituye uno de los instrumentos normativos más importantes para regular la convivencia entre quienes habitamos esta gran ciudad. A través de ella se establecen principios, deberes ciudadanos y conductas que buscan prevenir conflictos vecinales, fomentar el respeto mutuo y promover el cuidado del espacio público. Entre ellos se encuentra actualmente la obligación de contribuir a generar un ambiente libre de contaminación auditiva que altere la tranquilidad o represente un posible riesgo para la salud de terceros.

Sin embargo, Saldaña Cháirez enfatiza que la realidad urbana contemporánea nos demuestra que las afectaciones al bienestar de las personas no se limitan únicamente al ruido.

Señala que entre las formas de contaminación se encuentran, además del ruido, la contaminación visual, lumínica, térmica, por vibraciones, olores, vapores u otras emisiones derivadas de actividades humanas que pueden generar molestias, afectaciones a la salud o deterioro ambiental.

Por ello propone ante el Congreso de la Ciudad de México la iniciativa que consiste en extender el deber ciudadano de contribuir a un ambiente libre de contaminación auditiva, a efecto de que, conforme a lo dispuesto en el artículo 9 de la ley ambiental de protección a la tierra de la Ciudad de México, se contemplen también en el artículo 15 de la ley de cultura cívica la contaminación visual, la originada por ruido, vibraciones, energía térmica, lumínica, olores, vapores u otras actividades que puedan ocasionar daños a la salud de las personas o al ambiente.

La diputada concluyó que esta reforma permitirá fortalecer la cultura cívica ambiental en la Ciudad de México, al reconocer que la convivencia armónica no sólo depende del respeto entre las personas, sino también del respeto hacia el entorno en el que vivimos.