+ Teléfonos, computadoras, televisores y electrodomésticos terminan contaminando agua, suelo y aire por falta de espacios suficientes para su reciclaje
Ciudad de México, a 17 de junio de 2026. La Ciudad de México enfrenta una amenaza silenciosa que crece todos los días, la basura electrónica. Cada año en la capital se generan más de 117 mil toneladas de residuos electrónicos, muchos de los cuales terminan abandonados en hogares, mezclados con la basura común o en tiraderos clandestinos, poniendo en riesgo la salud de millones de personas y contaminando el medio ambiente.
Ante esta problemática, el diputado Manuel Talayero del PVEM CDMX presentó un Punto de Acuerdo para solicitar a las 16 alcaldías y a la Secretaría del Medio Ambiente capitalina fortalecer los programas de recolección, reciclaje y manejo adecuado de aparatos eléctricos y electrónicos.
Talayero Pariente, señaló que celulares, computadoras, pantallas, impresoras y electrodomésticos contienen materiales altamente contaminantes como plomo, mercurio y cadmio, los cuales pueden filtrarse a los mantos acuíferos y generar severos daños ambientales cuando son desechados de forma incorrecta.
Aunque programas como el Reciclatrón han logrado recuperar más de 2 mil 300 toneladas de residuos electrónicos y reunir a miles de ciudadanos comprometidos con el medio ambiente, la realidad es que la cantidad de basura tecnológica sigue creciendo a un ritmo alarmante.
De acuerdo con datos oficiales, apenas una fracción de estos residuos ingresa a esquemas formales de reciclaje, mientras que millones de aparatos permanecen almacenados en casas o terminan en la informalidad.
Por ello, el PVEM CDMX propone ampliar la infraestructura de recepción de residuos electrónicos en todas las alcaldías, instalar más centros permanentes de acopio, reforzar las campañas de educación ambiental y promover alianzas con empresas tecnológicas para recuperar y reciclar estos materiales bajo esquemas de economía circular. Además de fortalecer la vigilancia para combatir tiraderos clandestinos y centros de acopio irregulares que representan un riesgo para la salud pública y el medio ambiente.
