• Se exhorta al C5 y a la SGIRPC a revisar el funcionamiento de los altavoces de la alerta sísmica.
• Se impulsa la elaboración del Programa General de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil.
• Se actualiza la Ley de Gestión Integral de Riesgos para armonizarla con la denominación de Ciudad de México.
Ciudad de México, a 21 de mayo de 2026. Hoy, el Pleno del Congreso de la Ciudad de México aprobó diversos dictámenes orientados a fortalecer la prevención, la planeación y el marco normativo en materia de gestión integral de riesgos y protección civil.
Los dictámenes fueron presentados ante el Pleno por la Diputada local panista Liz Salgado, presidenta de la Comisión de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil.
Uno de los dictámenes aprobados exhorta a la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil y a la Coordinación General del C5 para que, de acuerdo con su suficiencia presupuestal, revisen el funcionamiento de los altavoces que emiten la alerta sísmica en la Ciudad de México.
Al presentar el dictamen, Salgado destacó que la alerta sísmica constituye una herramienta fundamental para la protección de la población y señaló que los reportes ciudadanos sobre altavoces que no funcionan, presentan baja intensidad o no emiten correctamente la señal deben atenderse de manera oportuna para garantizar la eficacia del sistema.
“Después de lo que esta ciudad ha vivido, no podemos normalizar que el sistema falle. La prevención no admite errores y la protección de la vida no puede depender de un sistema que no funcione al cien por ciento”, señaló.
Asimismo, el Congreso aprobó un exhorto dirigido a la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil para que, una vez emitido el Plan General de Desarrollo de la Ciudad de México, inicie el proceso de formulación del Programa General de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil.
La legisladora destacó que dicho programa constituye el principal instrumento rector de la política pública en la materia y permitirá definir prioridades, articular acciones institucionales y orientar la asignación de recursos para reducir la vulnerabilidad de la ciudad frente a fenómenos como sismos, inundaciones, incendios y los efectos del cambio climático.
“La gestión de riesgos no puede ser reactiva; debe ser preventiva, estratégica y sustentarse en instrumentos de planeación claros y actualizados”, afirmó.
Adicionalmente, el Pleno aprobó una reforma a la Ley de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil de la Ciudad de México para actualizar referencias normativas que aún utilizaban la denominación de Distrito Federal.
La modificación sustituye referencias específicas a reglamentos con denominaciones desactualizadas por referencias genéricas a los ordenamientos vigentes y aplicables en la Ciudad de México, fortaleciendo así la congruencia y armonización del marco jurídico local.
Liz Salgado señaló que estas acciones contribuyen a fortalecer las capacidades institucionales de prevención y respuesta ante riesgos, además de consolidar un marco normativo moderno y acorde con las necesidades actuales de la capital.
“La prevención salva vidas. Por ello, fortalecer la planeación, mejorar las herramientas de alerta temprana y mantener actualizado nuestro marco normativo son tareas fundamentales para construir una ciudad más segura y resiliente”, concluyó
